Lagunas de Zempoala, Mexico

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martes, 3 de mayo de 2016

La Compasión y cómo desarrollarla

“Si usted quiere que los demás sean felices, practique la compasión. Si quieres ser feliz, practique la compasión”-.   Dalai Lama
Compartimos siete reglas para incrementar la compasión en nuestros corazones.

La Compasión es un sentimiento que muchas personas confunden con la lástima, pero no es exactamente eso, sentir compasión es desarrollar sensibilidad hacia otro ser cuando atraviesa una situación difícil, pero en ese sentimientó está implícito  el deseo de ayudarla, con las herramientas que estén a nuestro alcance.

El ser compasivos nos acerca al corazón, al amor y nos hace sentir mas conectados con nuestro entorno. Prestar una ayuda por pequeña que sea a alguien que nos inspire compasión, nos devuelve una sensación de amorosa alegría y nos aparta de la indiferencia. 


En resúmen, podría decirse que sentir compasión es involucrarse, es quitarse la venda que muchas veces tenemos o nos colocamos en los ojos y ver no solamente lo hermoso, sino también lo triste o desagradable y sentir el deseo de hacer algo. Una  de las cosas hermosas de la compasión es que proporciona  mucha alegría pues la genera en otro. Ver brillar en otros ojos la alegría por una acción que hagamos hecho, nos inunda el alma del mismo sentimiento.

He aquí algunos tips para conectarnos con la compasión. 
1. Al levantarnos cada día agradecer la vida y sus bendiciones y comprometerse a vivir ese dia desde y para el amor. El Dalai Lama sugiere: “Hoy me siento afortunado de haber despertado, estoy vivo, tengo una preciosa vida humana, y no voy a desperdiciarla. Voy a utilizar todas mis energías para desarrollarme, para expandir mi corazón a los demás, para alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres, voy a tener buenos pensamientos hacia los demás, no me voy a enojar o pensar mal de los demás, voy a beneficiar a los demás tanto como me sea posible”.
2. Desarrollar empatía hacia los demás. Una de las formas de hacerlo en sencillamente "ponernos en el zapato del otro", ocupar su lugar en nuestra imaginación. Habría que hacerlo como práctica con todo el que nos encontremos en el camino en alguna condición desfavorable. Al imaginar que éso mismo nos podría estar pasando a nosotros o a algún ser querido, veremos la situación con otros ojos.
3. A relacionarnos con otros tratemos de ver lo que tienen en común con nosotros, no tanto las diferencias, sino las similitudes. Recordemos que somos uno por lo que las cosas que tenemos en común con los demás seres humanos o no, tienen que ver con emociones, necesidades, alegrías. Aquí copio  cinco pasos que como ejercicio podrías hacer con las personas que te consigas cada día. Está tomado por Leo Babauta* de la revista Ode:
Paso 1: “Al igual que yo, esta persona está buscando la felicidad en su la vida.”
Paso 2: “Al igual que yo, esta persona está tratando de evitar el sufrimiento en su / la vida.”
Paso 3: “Al igual que yo, esta persona ha conocido la tristeza, la soledad y la desesperación.”
Paso 4: “Al igual que yo, esta persona está tratando de llenar su/ sus necesidades”.
Paso 5: “Al igual que yo, esta persona está aprendiendo sobre la vida.”
4. Cuando se aprende la empatía, y podemos percibir el sufrimiento, preocupación o tristeza del otro, automáticamente se genera el deseo de aliviar ese dolor. Al imaginarnos que podriamos nosotros o alguno de nuestros seres queridos estar pasando por una situación similar, se abre el corazón y deseamos que ese dolor termine y nos imaginamos cómo nos gustaría que alguien nos apoyara si estuvieramos en esa situación. Esa conexión es la que nos empuja a actuar.
5. Ese deseo de actuar que expusimos en el punto anterior, es lo que correspondería desarrollar una vez que no te sientes ajeno al sufrimiento del otro. Esa acción tiene miles de formas de manifestarse, desde una sonrisa a una ayuda física o material.  La sensibilidad para esta acción puede desarrollarse cada día más, por lo que podemos como seres humanos compasivos que todos somos en nuestro interior, procurar cada día hacer algo por otro, por mas pequeño que sea que contribuya a aliviar una carga o un dolor.
6. La parte más difícil de estas prácticas es hacerlas con personas que nos han lastimado o por quienes no sentimos esa empatía que hablamos antes, especialmente si recibimos mal trato de ellas. En estas situaciones, antes de dejar que la ira sea la que aparezca, apártate en silencio y sin engancharte en la situación y después piensa en la  o las situaciones que ha podido atravesar esa persona para que se comporte de esa manera y deja correr todo. Cuando veas la situación friamente, y practiques el cuarto acuerdo de la sabiduría tolteca: No te tomes nada como personal, dejará de molestarte la situación y te acercarás mas a la compasión.
7. Siempre antes de dormir, repasa tu día y observa en tu recuerdo si cumpliste con el propósito de ser compasivo, evalúate y piensa como puedes hacerlo mejor. 

Cuando hagamos nuestra ésta forma de vivir, nuestra vida se hará mas feliz y transmitirá esa felicidad a los que te rodean.

Tomado de 7 Practicas para cultivar la compasión–por Leo Babauta.

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